INGREDIENTES (para 6 personas)

  • 12 láminas de lasaña
  • 70 gramos de queso rallado

PARA LA SALSA BOLOÑESA

  • 300 g. de carne molida
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 250 g. de tomate maduro pelado
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

PARA LA SALSA BLANCA

  • 50 g. de manteca
  • 50 g. de harina
  • 1/2 litro de leche
  • Sal
  • Pimienta

PREPARACIÓN

  1. En una cacerola calentá tres cucharadas de aceite y añadí la zanahoria y la cebolla bien picadas. Cuando la cebolla esté bien dorada agregá la carne y dejá que se dore también. Agregá el vino hasta que se evapore, inmediatamente añadí los tomates sin semillas cortados en dados y dejá cocer la salsa durante media hora, salpimentando al gusto.
  2. Mientras se cuece la salsa boloñesa podemos hacer la salsa blanca. En una sartén derretí la manteca y añadí la harina. Sin parar de remover en ningún momento ir añadiendo leche caliente hasta que la salsa comience a hervir. Salar, reducir el calor al mínimo y cocinar durante unos veinte minutos removiendo para que no se formen grumos. Sazonar con una pizca de pimienta.
  3. Colocá las láminas de pasta en agua hirviendo con sal y colocalas sobre un trapo. Es muy importante que no se toquen, porque se van a pegar entre ellas.
  4. Ahora llega el momento de montar la lasaña. En una fuente apta para el horno untá la base con manteca o aceite para que no se pegue y cubrí la base con una primera capa de pasta. Añadí una capa de salsa boloñesa, otra de salsa blanca, espolvoreá queso rallado y otra capa de pasta. Continuá con la operación hasta que utilices todos los ingredientes, pero coroná la lasaña con una capa de carne, salsa blanca y queso (no con la pasta, como suele ser habitual).
  5. Horneala a 180 grados durante media hora.