Ingredientes

  • Un pollo grande troceado
  • Ajo, 7-8 dientes
  • Vino blanco, 500 ml
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal
  • Pimienta

Procedimiento

En una olla grande, con aceite de oliva virgen en una buena cantidad, vamos a poner los ajos a dorar, durante varios minutos a fuego medio, ya que queremos que se doren bien pero sin que se quemen. Una vez estén listos, los sacamos y apartamos, y metemos entonces el pollo en ese mismo aceite y lo vamos a freír lo mejor posible, siempre a fuego medio. Intenta que el aceite sea abundante, ya que si no es así tardarás mucho y el resultado no será el mejor, porque el pollo más bien se cocerá en lugar de freírse.
Con el pollo bien frito por todos lados, quitamos todo el aceite sobrante de la cacerola, y echamos de nuevo los ajos que teníamos ya fritos, y el vino blanco. Entonces vamos a dejar cocinar a fuego suave, durante unos 35-40 minutos, para que el alcohol se evapore y el pollo tome bien el sabor del mismo. Remueve de vez en cuando con cuidado de no romper los trozos de pollo, para que no se quemen, y a la hora de servirlo para comer hazlo en caliente. Puedes acompañar este pollo al ajillo con vino blanco con alguna guarnición que te guste.

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